una torre con un pequeño barco
de allí se peina una niña
con los rayitos del sol
El sol po r el horizonte sobre
la siete salió
El rubio de su cabello
y al conde le cautivó
El conde la está mirando,
quién sabe por qué miró
Sin de cir una palabra
le está pidiendo su amor
El conde no lo creyó,
le dio un vuelco al corazón
Al ver aquella belleza sin
querer se enamoró
y es a pedirle su mano,
juramento es al señor
Déjame que bese tu labio,
niña que mi alma sabe la
dulce canela
Dé jame que bese tu labio,
niña que mi alma sabe la dulce canela
El contando hubo unos días
de cacería mayos
Que pasí cuando los nervios
llen los montes de lejos
De regreso a su castillo
y el conde se preguntó
Y antes que salga la aurora,
le tiene que dar su amor
La niña le salva el vaso,
un señor valloste contió
¿Qué dios de ti no es el mío?
Y el conde le respondió
¿Dónde vas con tanta prisa?
La niña le preguntó
Con la voz muy temblorosa
y el conde le respondió
Ya estoy como tú querías,
me tienes muerto de amor
Déjame que be se tu labio,
niña que mi alma sa be la dulce canela
Déjame que bese tu labio,
niña que mi alma sa be la
dulce canela
Dé jame que be se en tus labios,
niña,
que mi alma sabe la dulce canela
Dé jame que be se en tus labios,
niña,
que mi alma sa be la dulce canela
Déjame que bese tu labio,
niña,
que mi alma sa be la dulce canela
Déjame que bese tu labio,
niña,
que mi alma sabe la dulce canela